EEUU hace tiempo que está sentado en una bomba de tiempo; que la prendieron ellos mismos. Ahora, además, parece que está por estallar.
Ellos tenían que haber aprovechado la crisis para volver a un manejo ordenado, responsable de la economía y dejar que los precios –las aguas– volvieran sólos a su nivel real; dejar que el fuego se apagara sólo, una vez que no hubiera nada más que ardiera –esto era, dejar que la demanda se secara– pero en lugar de eso ellos siguieron echándole más leña al fuego.
Dicen que la creatividad nace de la angustia. En la crisis nacen la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien atribuye sus fracasos y penurias sólo a la(s) crisis, violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones. Es cierto que la crisis es un problema, un verdadero fastidio, pero la verdadera crisis es la incompetencia. Se dice que el gran inconveniente de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones – o el egoísmo digo yo...